Segundo Rosero nació en el pequeño pueblo de Pimampiro, en Ecuador, un país de cóndores y delfines. Es el resumen de sus mayores: músicos populares que cantaban en el tiempo en que los medios de comunicación no imponían los gustos. Escuchó los pasillos de los ecuatorianos Julio Jaramillo y Olimpo Cárdenas, que tuvieron que irse de un país que expulsa a sus hijos. Amó el pasillo, esa música que no es triste sino que tiene melancolía: habla de pañuelos en despedida y amores trágicos. Entendió que el bolero iba a durar más de los 100 años que tiene y bajó al Valle del Chota, donde los músicos negros hacen himnos populares de celebración de la Vida. Por eso impulsó la grabación de esos cantos que se pierden porque los Estados creen que la Cultura está en las momias de los museos: cada ocasión que muere un cantor de tradición oral es como si se extinguiera una biblioteca. Desde niño fue invitado a esos rituales en la provincia de Imbabura, que tiene más de trein...
Los boleros son un género musical que se caracteriza por ser romántico y sentimental. Surgido en Cuba a principios del siglo XX, se extendió por toda Latinoamérica y se convirtió en un género popular en las décadas de 1940 y 1950. Los boleros se caracterizan por su ritmo lento y pausado, melodías suaves y letras que hablan sobre el amor, el desamor y las relaciones sentimentales en general. A menudo, son interpretados por cantantes con una voz suave y melodiosa, acompañados por guitarras, pianos y otros instrumentos de cuerda. El bolero es un género que ha dejado un legado importante en la música latina y ha sido interpretado por grandes artistas de todos los tiempos.
Vida amada de mis sueños
Eres el ángel que yo adoro
Vida lucero de mis noches
Que alumbras mi camino
De triste soledad
Escucha las trovas de mi alma
Te canto con todo el corazón
Mi vida casi dormir no puedo
Las noches me las paso
Pensando en tu querer
Por eso te ruego
Que me escuches
A este amor humilde
De este pobre trovador
Mi corazón solloza
Tú bien lo sabes preciosa
Este dolor que me agobia
Es por no verte a mi lado
Dime mujer hasta cuando
Me has de tener sollozando
Si sabes bien que te quiero
Porque me estás torturando
Ven a mis brazos dulce amor
Que con caricia yo te daré
La dicha entera y muy feliz
Seremos juntitos los dos
Porque un amor
Como el nuestro
Nunca, nunca existirán
Ven a mis brazos
Que ya no puedo más