Héctor Eduardo Reglero Montaner, es un cantautor argentino, nació el 8 de septiembre de 1957, en Valentín Alsina, su nombre artístico es Ricardo Montaner, pasó los primeros años de su vida en la provincia de Buenos Aires, Argentina, para mudarse a Venezuela antes de entrar en la adolescencia, estando ahí se radicó en la ciudad de Maracaibo, donde se formó como persona y como cantante. Junto a su primer productor musical, el cantautor ítalo-venezolano Roberto Luti, y otros amigos, decidieron que debía tener un nombre artístico, escogieron el nombre de Ricardo en vez de Héctor, y adoptó el apellido de su madre, así nació Ricardo Montaner. El pequeño Montaner combatió las inseguridades de la adolescencia volcándose a la música y al deporte, haciéndole así frente a su nueva realidad. Analizó su creciente interés por la música a través del coro de su iglesia y de grupos a los que perteneció con amigos, bandas de rock y pop como Los Correcaminos y Scala a la edad ...
La música romántica es un género musical que se caracteriza por su temática lírica y melódica, enfocada en el amor, el romanticismo y los sentimientos. Se trata de un género muy amplio que abarca diferentes estilos, como la balada romántica, el bolero, la canción melódica, entre otros.
La música romántica se popularizó en la década de 1950 y se convirtió en un fenómeno en la década de 1970, gracias a la popularidad de artistas como Julio Iglesias, José José, Roberto Carlos, Camilo Sesto, entre otros. Desde entonces, ha evolucionado y se ha adaptado a las diferentes épocas y culturas, manteniendo su esencia romántica y emotiva.
Hoy en día, la música romántica sigue siendo muy popular en todo el mundo, y sigue siendo una forma de expresión para aquellos que buscan compartir y celebrar sus sentimientos de amor y pasión.
Qué mal negocio fue ofrecerte mi amor.
Nunca pensé que me ibas a engañar.
Jugaste a quererme,
te burlaste de mí,
aposté mi futuro y lo perdí.
No me quites tu amor,
no robes mi ilusión.
No me arranques el corazón,
no me dejes, por favor,
que no puedo estar sin tí.
Quise de tí hacer algo especial,
poder construir un mundo de los dos.
Te hablé de mis sueños,
te entregué mi pasión,
busqué tu cariño, sólo hallé dolor.
Qué mal negocio fue ofrecerte mi amor.
Nunca pensé que me ibas a dejar.
Te dí de mi vida sólo lo mejor.
Ahora me pagas con un triste adiós...