¿Quién fue Héctor Lavoe?Héctor Juan Pérez Martínez, conocido en el mundo artístico como Héctor Lavoe y por sus sobrenombres "La Voz" y "El cantante de los cantantes", fue un cantante, compositor y productor musical de salsa puertorriqueña. Nació el 30 de septiembre de 1946 en Machuelo Abajo, Ponce, Puerto Rico, y falleció el 29 de junio de 1993 en Queens, Nueva York, Estados Unidos. Desde 1967 hasta 1974 formó parte de la orquesta de Willie Colón, con la que logró el reconocimiento con canciones como “Aguanile”, “Che che colé”, “La murga”, “Juana Peña”, “Calle luna calle sol”, “Barrunto”, “Timbalero” y “Abuelita”, entre muchas más. "El cantante de los cantantes", como también fue popularmente llamado Héctor Lavoe, era parte de la famosa orquesta Fania All-Stars, desde que se creó en 1968, hasta prácticamente la fecha de su muerte. Su participación en dicha orquesta lo hizo uno de los principales artistas del sello Fania Records. Con...
La salsa es un género musical y un estilo de baile que se originó en los años 60 y 70 en los barrios latinos de Nueva York. Es una mezcla de diversos ritmos y estilos, como el son cubano, el mambo, la guaracha, el cha cha cha y otros ritmos caribeños.
La salsa es reconocida por su ritmo rápido y alegre, con un fuerte énfasis en la percusión y los metales. También se caracteriza por sus letras románticas y políticas, que a menudo tratan temas como el amor, la justicia social y la identidad cultural.
El baile de salsa es una parte integral de la cultura salsa, y se caracteriza por sus movimientos rápidos y sensuales. Los bailarines de salsa suelen moverse en parejas, y utilizan una variedad de técnicas y figuras para mantenerse en sintonía con el ritmo de la música.
La salsa se ha convertido en un género popular en todo el mundo, y es conocida por su capacidad para hacer bailar a la gente y levantar el ánimo. Además, ha dado lugar a una gran cantidad de subgéneros y fusiones, que han enriquecido aún más la música latina y la cultura de baile.
Yo era un muchachito cuando murió mi viejo
Fue tanta la miseria que mi viejita y yo
Comíamos llorando el pan mugriente y duro
Que horas de miseria mi mano mendigó
Mi pobre viejecita lavando ropa ajena
Quebraba su espinazo al pie del tinajon
Por míseras monedas con qué calmar las penas
Las crueles amarguras de nuestra situación
Fui creciendo a la bartola y en mis años juveniles
Agarré por el camino que mejor me pareció
Me codié con milongueras me acodé con copetines
Y el mejor de mis amigos cuando pudo me vendió
Engreído me hice el guapo y me encerraron entre rejas
Y de preso ni un amigo me ha venido a visitar
Solo el rostro demacrado y adorado de mi vieja
Se aplastó contra las rejas para poderme besar
Por eso compañeros con tantos desengaños
No me convence nadie con frases de amistad
Y hoy vivo con mi madre quiero endulzar sus años
Y quiero hacer dichosa su noble ancianidad
Me siento tan alegre junto, junto a mi madrecita
Que es el mejor cariño que tiene el corazón
Ese si que es un cariño que nadie me lo quita
Cariño que no engaña ni sabe de traición
A usted amigo que es tan joven
Le daré un consejo de oro deje farras y milongas
Que jamás le han de pesar cuide mucho a su viejita
Que la madre es un tesoro un tesoro que al perderlo
Otro igual no encontrará
Y no haga como aquellos que se gastan en placeres
Y se olvidan de la madre ni le importa su dolor
Que la matan a disgusto y recién cuando se muere
Se arrepienten y le lloran, no comprenden su valor
¡Su valor!