Roberto Carlos Braga Moréira (Cachoeiro de Itapemirim, 19 de abril de 1941) es un cantante brasileño, considerado el rey del mercado discográfico de su país y un importante cantante melódico. Nació en el estado de Espírito Santo y fue descubierto en 1958 por el compositor y periodista Carlos Imperial. Desde los primeros años de la década de 1960, cuando triunfó en el mundo del pop brasileño a través de los programas musicales de televisión, tuvo sucesivos éxitos, gracias a su voz suave, melancólica y romántica. Líder de la ‘joven guardia’, movimiento musical influenciado por la música de The Beatles, Roberto Carlos resumía su estado de ansiedad en 1965 cantando: “Quiero que me calientes este invierno y que todo lo demás se vaya al infierno”. El movimiento se desvaneció, pero Roberto Carlos se convirtió en el rey del pop brasileño más convencional. Desde ese instante es considerado el Elvis Presley de Brasil. Entrados los años 70 Roberto Carlos se vuelv...
Las baladas de oro son un género musical romántico que se caracteriza por sus melodías suaves y letras emotivas. Este estilo de música se popularizó en la década de 1960 y 1970 y se mantuvo vigente hasta la década de 1990.
Las baladas de oro son interpretadas por solistas o grupos musicales, y suelen tener arreglos musicales sencillos, con predominio de instrumentos como la guitarra acústica, el piano y la percusión suave. Las letras de las canciones suelen hablar de temas amorosos, desamor, nostalgia y melancolía.
Entre los artistas más destacados del género se encuentran Roberto Carlos, Julio Iglesias, José Luis Perales, Camilo Sesto, entre otros. Las baladas de oro han sido versionadas y reinterpretadas en distintos idiomas y estilos musicales, lo que demuestra su impacto y trascendencia en la música romántica a nivel mundial.
Ocurrió de pronto un día
Como ocurren los milagros
Nuestros ojos se encontraron
Y se hablaron sin hablar
Todo el mundo parecía
Al alcance de la mano
Y con sólo una sonrisa
Me invitaste a caminar
De repente el amor como rayo en la oscuridad
Una dulce locura sin explicación
Un te quiero y un beso y un sueño para estrenar
Un minuto fatal de repente el amor
Fueron tantas madrugadas
Tantas risas en el viento
Tantas noches desveladas
Descubriéndonos tú y yo
Fueron tantas las miradas
Entendiéndose en silencio
Siempre sobran las palabras
Cuando habla el corazón
De repente el amor como rayo en la oscuridad
Una dulce locura sin explicación
Un te quiero y un beso y un sueño para estrenar
Un minuto fatal de repente el amor
Si éste amor es sólo un sueño
Es fantástico soñar
Y en tus brazos despertar
De repente el amor como rayo en la oscuridad
Una dulce locura sin explicación
Un te quiero y un beso y un sueño para estrenar
Un minuto fatal de repente el amor
De repente el amor como rayo en la oscuridad
Una dulce locura sin explicación
Un te quiero y un beso y un sueño para estrenar
Un minuto fatal de repente el amor