Cultura Profética es una banda puertorriqueña. Se fundó en 1996, en San Juan, Puerto Rico. Está dirigida por Willy Rodríguez, Omar Silva, Eliut González y Boris Bilbraut. Se han presentado en los mayores foros de las ciudades más importantes de Latinoamérica y Estados Unidos. Conocidos por éxitos como "Para mí", "Ílegal", "La complicidad" y "Saca, prende y sorprende", las cuales, han logrado calar en la escena musical internacional, acumulando millones de reproducciones en YouTube. Inicios de Cultura Profética en la Música Cultura Profética se conformó por un grupo de cantantes, músicos y de especialistas de producción y dirección, conscientes de las realidades socio-políticas de su Puerto Rico y la geopolítica en general, deciden levantar su inspiración en favor de la libertad, la igualdad, la naturaleza y el amor, a través de canciones motivadoras y originales. Armadas con buen sentido poético. Género musical Cultura Profética no limita su estética con sello...
El reggae es un género musical que se originó en Jamaica en la década de 1960, con raíces en el ska y el rocksteady. Este género se caracteriza por su ritmo sincopado, que enfatiza el tercer tiempo del compás, así como por el uso de bajos y baterías potentes.
Las letras del reggae a menudo abordan temas sociales y políticos, como la pobreza, la opresión y la lucha por la igualdad y la justicia. Los artistas de reggae más famosos incluyen a Bob Marley, Peter Tosh y Jimmy Cliff, quienes ayudaron a popularizar el género en todo el mundo.
Hoy en día, el reggae sigue siendo popular en todo el mundo, y ha influido en muchos otros géneros musicales como el hip hop, el rock y la música electrónica. Los sitios web de música en línea ofrecen una amplia selección de canciones de reggae de diferentes artistas y épocas, lo que permite a los fanáticos del género disfrutar de sus canciones favoritas de forma gratuita y conveniente desde cualquier parte del mundo.
En la oscuridad las sombras toman vida,
Y la falta de colores crea imágenes escondidas.
Noche desabriga, piel cautiva, y yo a tu costilla,
Hipnotizado al mando de tu olor.
En la oscuridad, se hinchan los labios de la dicha,
Manos observan sin prisa, sonidos enfatizan,
Y todo el viento nos traspasa y pasa,
Y la sensación no acaba, tarda.
En la oscuridad, abro surcos en mi pecho,
Para que entre tu gracia en mí tu techo, tú casa,
Rico ritual de intimidad.
En la oscuridad pongo todo en el ritmo,
Y del resto se encarga el instinto.
En la oscuridad, me pongo de cuclillas,
Y te expongo al instante al temblor de una estampida.
Siento tu piel como se eriza,
Y así se destila en nosotros el futuro.
En la oscuridad, me tomo el tiempo necesario,
Tiempo que no es en vano, el tiempo en que nos exploramos.
Llegamos a la cima, y nos quedamos allá arriba,
Lejos de la ciudad.
En la oscuridad, abro surcos en mi pecho,
Para que entre tu gracia, en mí tu techo, tú casa,
Rico ritual de intimidad.
En la oscuridad, pongo todo en el ritmo,
Y del resto se encarga el instinto.
En la oscuridad…
En la oscuridad…
En la oscuridad…
En la oscuridad…
En la oscuridad, abro surcos en mi pecho,
Para que entre tu gracia, en mí tu techo, tú casa,
Rico ritual de intimidad.
En la oscuridad, pongo todo en el ritmo,
Y del resto se encarga el instinto.
En la oscuridad, abro surcos en mi pecho,
Para que entre tu gracia, en mí tu techo, tú casa,
Rico ritual de intimidad.
En la oscuridad, pongo todo en el ritmo,
Y del resto se encarga el instinto.
En la oscuridad…
En la oscuridad…
En la oscuridad…
En la oscuridad.