Alejandro Sánchez Pizarro, mejor conocido como Alejandro Sanz, es un cantante español que nació en Madrid el 18 de diciembre de 1968. Sus padres Jesús Sánchez Madero y María Pizarro Medina, naturales, respectivamente, de las localidades gaditanas de Algeciras y Alcalá de los Gazules. Llevaban ya una temporada instalados en el madrileño barrio de Pueblo Nuevo, y luego se mudan a Mortalaz. Su afición viene de herencia, ya que su padre; Jesús Sánchez Madero formo parte de dos grupos musicales. A temprana edad empezo su pasión por la música ya que con siete años comienza a tocar la guitarra, tenía tanto afán por aprender a tocarla, que los sábados, aunque no iba al colegio, se levantaba muy temprano para practicar. Un día, su madre, que estaba cansada de que el pequeño Ale no les dejara dormir, se levantó y le rompió la guitarra. Como Alejandro no iba a renunciar a su vocación de artista, ni a dejar de ir a clases de guitarra, le pegó un anuncio de periódico en el ...
La música romántica es un género musical que se caracteriza por su temática lírica y melódica, enfocada en el amor, el romanticismo y los sentimientos. Se trata de un género muy amplio que abarca diferentes estilos, como la balada romántica, el bolero, la canción melódica, entre otros.
La música romántica se popularizó en la década de 1950 y se convirtió en un fenómeno en la década de 1970, gracias a la popularidad de artistas como Julio Iglesias, José José, Roberto Carlos, Camilo Sesto, entre otros. Desde entonces, ha evolucionado y se ha adaptado a las diferentes épocas y culturas, manteniendo su esencia romántica y emotiva.
Hoy en día, la música romántica sigue siendo muy popular en todo el mundo, y sigue siendo una forma de expresión para aquellos que buscan compartir y celebrar sus sentimientos de amor y pasión.
Le puse un poco de imaginación
No fue un milagro con perdón de Dios
Jamás sentí esa fuerza en mí
Sin vanidad sin ego ni ambición
Te digo mas no sé si con valor
Pero coraje y esperanza sí
En tu mirar curé mi fiebre
Y fue de repente
Los naufragios me he tragado
Y las heridas ya no duelen
Sin que se note
Te miro y es sin que se note
Y la verdad que había en mí
Y que era inmensa
De la rutina estaba presa
Sin que se note
Te miro y es sin que se note
Y la mentira que hubo en mí que era intensa
Desaparece, sólo muere
Y los miedos se disfrazan y se esconden para no ver el sol
Y se asustan oh uh…
No fue la suerte quien me lo enseñó
Me até a la fuerza que vivía en mí
Con siete llaves de imaginación
Ganó mi ansia y mi esperanza
Venció a mi mente desatada
Y así escapé de aquellas garras
Y al fuego eché miles de cartas y de palabras
Tesoros que no valen comparados con tu alma
Sin que se note
Te miro y es sin que se note
Y la verdad que había en mí es tan inmensa
De las promesas queda presa
Sin que se note
Te miro y es sin que se note
Y la verdad que había en mí es tan intensa
Ya no le teme a lo que quiere
Se ha deshecho del disfraz con el que oculta su mirada
Se ha entregado a la ilusión de pelear por lo que ama
Corazones que se buscan en aquellas madrugadas
Son corazones, son montañas
Que no se esconden, que se hablan
Sin que se note
Te miro y es sin que se note
Y la verdad que había en mí es tan intensa
De las promesas queda presa
Sin que se note
Te miro y es sin que se note
Y la verdad que había en mí y que era inmensa
Ya no le teme a lo que quiere
Se ha deshecho del disfraz con el que se ocultó
No se asusta, no
No se asusta, no