Edgar Ricardo Arjona Morales, mejor conocido simplemente como Ricardo Arjona, nació el 19 de enero de 1964 en Jocotenango, Guatemala. A lo largo de su carrera ha vendido más de 80 millones de copias de discos a lo largo de su carrera, logrando ser considerado uno de los artistas más exitosos de Iberoamérica. Significado del nombre Ricardo Arjona tomó su apodo musical de su nombre de nacimiento. Niñez, Juventud y Vida Familiar Ricardo Arjona es hijo de Ricardo Arjona Moscoso y Mimi Morales de Arjona. Vivió la mayor parte de su infancia en la Ciudad de Guatemala, donde comenzó también su formación musical. A los doce años participó en el concurso Festival Infantil Juventud, ganando el evento con la canción “Gracias al mundo”, una composición de su padre. Aunque en un inicio estudió arquitectura e ingeniería, se graduó en la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC). En su adolescencia fue un talentoso jugador de balon...
La música romántica es un género musical que se caracteriza por su temática lírica y melódica, enfocada en el amor, el romanticismo y los sentimientos. Se trata de un género muy amplio que abarca diferentes estilos, como la balada romántica, el bolero, la canción melódica, entre otros.
La música romántica se popularizó en la década de 1950 y se convirtió en un fenómeno en la década de 1970, gracias a la popularidad de artistas como Julio Iglesias, José José, Roberto Carlos, Camilo Sesto, entre otros. Desde entonces, ha evolucionado y se ha adaptado a las diferentes épocas y culturas, manteniendo su esencia romántica y emotiva.
Hoy en día, la música romántica sigue siendo muy popular en todo el mundo, y sigue siendo una forma de expresión para aquellos que buscan compartir y celebrar sus sentimientos de amor y pasión.
Debe ser la locura, de este amor imprudente,
Que me ata sin cura, a tu falda inocente,
Que me mantiene a oscuras el delirio inminente,
De cambiar tu figura, por otra diferente,
Me amarre a tu cintura, y aunque hable la gente,
No te cambio por nada.
Si conozco un buen día, una dama exquisita,
Frenaré la osadía, de ofrecerle una cita,
Si cabalgo el tranvía de esta vida finita,
No comparto mi almohada, aunque nada me quita,
Tengo el alma adiestrada,
Y aunque el ego me invita,
No te cambio por nada.
No, no, no, no te cambio por nada,
Ni por un viaje a Fiji con la Venus de Milo,
Ni la Britney o Madonna me harán cambiar de estilo,
No te cambio por nada,
No te cambio por nada.
Nunca falta una amiga, con su historia serpiente,
Para vender intrigas, necesitas un cliente,
Si te clava una duda y soy yo el penitente,
Si mi verdad se hace muda, y le crees a la gente,
Ni la Biblia te ayuda si no tienes presente,
Que no te cambio por nada.
No, no, no, no te cambio por nada,
Ni por un viaje a Fiji con la Venus de Milo,
Ni la Britney o Madonna me harán cambiar de estilo,
No te cambio por nada,
No te cambio por nada.
Ni por un piso en la luna,
Ni los tesoros de Suiza,
Ni por un baño de espuma con la Garbo,
Marilyn o Monalisa.
No, no, no, no te cambio por nada,
Ni por un viaje a Fiji con la Venus de Milo,
Ni la Britney o Madonna me harán cambiar de estilo,
No te cambio por nada,
No te cambio por nada.
No, no, no, no, te cambio por nada
Ni por la antología de mis peores pecados,
Ni por la fantasía de un harem cotizado,
No te cambio por nada,
No te cambio por nada.