¿Quién fue Vicente Fernández?Vicente Fernández Gómez, conocido en el mundo artístico y musical como Vicente "Chente" Fernández, fue un cantante de música ranchera, empresario, productor discográfico y actor mexicano. Nació el 17 de febrero de 1940 en Huentitán el Alto, Jalisco, México; y murió en Guadalajara, Jalisco, el 12 de diciembre de 2021, a la edad de ochenta y un años. Fue apodado de muchas maneras: Chente, El Rey de la Música Ranchera, El Rey, El Charro De Huentitán o El Hijo Del Pueblo, entre otras demostraciones de admiración que le tributó su público. A lo largo de su carrera musical, Vicente Fernández recibió tres premios Grammy, ocho Grammy Latinos, catorce premios Lo Nuestro y una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. En vida vendió más de cincuenta millones de copias de sus discos en todo el mundo, convirtiéndose en uno de los artistas del regional mexicano con mayores ventas discográficas de todos los tiempos. En 2016 se retiró de la a...
Las rancheras son un género musical tradicional de México que se originó en la zona rural y se caracteriza por su expresión sentimental y melodramática. Las rancheras tienen raíces en la música española, mexicana y americana, y suelen estar acompañadas por instrumentos como la guitarra, el acordeón, el violín y la trompeta.
Las letras de las rancheras suelen tratar temas como el amor, la pérdida, la nostalgia y la patria. A menudo, las canciones tienen un ritmo alegre y pegadizo, aunque también pueden ser lentas y tristes.
Las rancheras han sido interpretadas por muchos artistas populares mexicanos y han llegado a ser muy populares en todo el mundo. El género ha evolucionado con el tiempo y ha incorporado elementos de otros estilos como el pop y la música electrónica, manteniendo siempre su esencia emotiva y sentimental.
Adiós, adiós, lucero de mis noches
Dijo un soldado, al pie de una ventana
Me voy, me voy
No llores ángel mío, que volveré mañana
Ya se asoma la estrella de la aurora
Ya se divisa en el Oriente el alba
Y en el cuartel, tambores y cornetas
Están tocando diana
Horas después, cuando la negra noche
Cubrió de luto el campo de batalla
Y a la luz del libar pálido y triste
Un joven expiraba
Se ve vagar la misteriosa sombra
Que se detiene al pie de una ventana
Y murmurar, no llores ángel mío
Que volveré mañana