Alberto Plaza Aguirre, o sencillamente Alberto Plaza, es un cantante, compositor y músico chileno-estadounidense. Nació el 12 de febrero de 1962 en Santiago, Chile. Es conocido por éxitos como "Bandido", "Yo te seguiré", "Ahora", "Milagro de abril" y "Voy a cambiar el mundo", obteniendo éxito con presentaciones en México, Paraguay, Perú, Bolivia, Colombia y Ecuador. Niñez, Juventud y Vida Familiar Alberto Plaza estudió en el colegio Verbo Divino y luego de incursionar en tres carreras universitarias Ingeniería Civil, Ingeniería Comercial y Publicidad, decidió dedicarse por completo a su verdadera pasión: la música. Inicios de Alberto Plaza en la Música En 1985, Alberto Plaza se inició en la escena musical cuando participó en el Festival Internacional de Viña del Mar, representando a su país, interpretando la canción "Que cante la vida", ganado el tercer lugar de la competencia y los premios Artista Más Popular y la Revelación Joven. Género musical Alberto Plaza i...
La música romántica es un género musical que se caracteriza por su temática lírica y melódica, enfocada en el amor, el romanticismo y los sentimientos. Se trata de un género muy amplio que abarca diferentes estilos, como la balada romántica, el bolero, la canción melódica, entre otros.
La música romántica se popularizó en la década de 1950 y se convirtió en un fenómeno en la década de 1970, gracias a la popularidad de artistas como Julio Iglesias, José José, Roberto Carlos, Camilo Sesto, entre otros. Desde entonces, ha evolucionado y se ha adaptado a las diferentes épocas y culturas, manteniendo su esencia romántica y emotiva.
Hoy en día, la música romántica sigue siendo muy popular en todo el mundo, y sigue siendo una forma de expresión para aquellos que buscan compartir y celebrar sus sentimientos de amor y pasión.
Y si un día tú regresas
Se abrirán las avenidas
Y mil voces
Te darán la bienvenida
Habrá flores en las piedras
Y campanas en tu pieza
Repicando
La alegría que hay en mí
Y quizás habrá una luna en tu jardían
Y una alfombra de tu casa hasta París
Si algún día tú regresas
No habrá más sauces llorando
Y tormentas anunciándonos el fin
Y si un día tú regresas
No habrá espinas en mis manos
Ni montañas
separando nuestros cuerpos
No habrá dedos indicando
Ni paredes escuchando
Ni fusiles
Apuntando contra mí
Y quizás habrá una estatua para ti
Esculpida por las manos de Dalí
Y si un día tú regresas
Habrá un sol sobre la mesa
Iluminando los momentos junto a ti